Situación del Sector Vivienda en el Paraguay

El Paraguay se caracteriza por mantener una tasa importante de crecimiento demográfico; por un proceso sostenido de urbanización; y por una estructura de población mayoritariamente joven, con una alta tasa de formación de nuevos hogares. Estos elementos definen una demanda importante de vivienda en todos los estratos socio - económicos, que se localiza principalmente en los centros urbanos, con una fuerte concentración en el área metropolitana de Asunción. En la actualidad ya el 31% de la población total y el 55% de la población urbana vive en el área metropolitana de Asunción.

La información censal, año 2002, ilustra que el país, con una población de 5,2 millones de habitantes, mantiene una alta tasa de crecimiento demográfico, a un promedio anual de 2,5% para el último período intercensal (1992-2002). Esta tasa, ubica al Paraguay entre los países de América, de más alto índice de crecimiento poblacional, similar a los de Honduras y Guatemala con 2,6% y solo inferior a Nicaragua con 2,8% y Bélice con 3,4%. Para tener un parámetro de comparación, América Latina en su conjunto, está creciendo con un índice de 1,5% y el planeta a 1,3%. Por otra parte, el tamaño de los hogares está disminuyendo, tanto a nivel urbano como rural, para ubicarse en un promedio de 4,5 personas por hogar y vivienda ocupada.

Por otro lado, el país tiene una estructura demográfica donde los jóvenes gravitan fuertemente. En efecto, en el año 2002 la población menor de 15 años representó el 38,8% del total y en el otro extremo, la población mayor de 65 años, representa el 3,6%. (1) La tasa de fecundidad es de 3,8%, una tasa alta si se compara con Chile 2,4, Costa Rica 2,3, Perú 2,9 y Ecuador 2,8. Estos datos sustentan que la tendencia a la formación de nuevos hogares es alta, lo que configura la demanda bruta de viviendas nuevas o demanda fluyente. En efecto, los estudios del déficit habitacional realizados por CONAVI arrojan una nueva demanda del orden de lo 24.000 unidades por año para alojar a las nuevas familias.

El crecimiento del stock de viviendas por otra parte, muestra que numéricamente está en línea con la formación de nuevos hogares, con un incremento promedio anual de 24.327 unidades para el último período intercensal 1992-2002. Esa misma encuesta muestra, que de las viviendas ocupadas, el 58% están en las ciudades, ligeramente por encima del porcentaje de la población urbana (56,74%).

Se estima que del nuevo stock de viviendas, apenas 9.000 representan la oferta formal y la diferencia, las viviendas construidas informalmente y en condiciones de precariedad. La Encuesta Permanente de Hogares 2003 muestra que una cuarta parte del stock de viviendas está afectado por problemas de calidad; que el 22% de los hogares tiene problemas de hacinamiento y un porcentaje similar carece de acceso a alguna forma de solución sanitaria. Los problemas de calidad de la vivienda se agudizan en las áreas rurales donde más del 40% de los hogares tienen viviendas precarias y hacinadas. En las áreas urbanas la mala calidad de las viviendas y el hacinamiento afecta al 15% de los hogares, mientras que la falta de acceso al saneamiento, al 23%. La ciudad de Asunción muestra los menores índices de mala calidad y hacinamiento que afectan al 10% de los hogares y solo el 6% de ellos carece de acceso a servicios de saneamiento. La cobertura de servicios sanitarios por red pública es baja, con apenas el 44% de los hogares conectados a la red de agua potable, el 10% a red de alcantarillado y el 31% cuenta con servicio de recolección de basura. (2)

Si se toma en cuenta que en la actualidad, el 41,4% de la población está por debajo de la línea de la pobreza, definida por la metodología de la canasta básica y se comparan con los índices de calidad antes señalados, es posible dimensionar el importante esfuerzo que están haciendo las familias de menores ingresos para proveerse de vivienda, especialmente en las áreas urbanas, que como en el caso de las áreas central urbano, tienen a más de la mitad de la población bajo la línea de pobreza, mientras que la mala calidad de vivienda (3) afecta al 15%. La importancia del esfuerzo para acceder a la vivienda se ratifica al analizar la situación de acceso al financiamiento, ilustrada por los resultados del Censo de Población y Vivienda - 2002, que muestra que apenas el 3,3% del total de las viviendas ocupadas están pagando cuotas de financiamiento; esa proporción sube al 6,8% en el área metropolitana de Asunción. (4)

Se puede concluir que, existe una alta demanda de vivienda, impulsada por la elevada tasa de crecimiento poblacional y de formación de nuevos hogares; que esa demanda se centra y se acentuará en el futuro en las ciudades, impulsada por el alto índice de urbanización; que la oferta formal apenas alcanza a atender a un poco más de un tercio de la demanda de viviendas nuevas; que hay una importante oferta informal de viviendas caracterizada por problemas de calidad y acceso a los servicios básicos; que la informalidad se acentúa entre otros factores, por la falta de acceso al financiamiento; que la falta de oferta formal accesible a la población acentúa la condición deficitaria de las viviendas desde el punto de vista cualitativo.
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(1) "Informe sobre Desarrollo Humano 2004" Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.
(2) DGEEC Encuesta Permanente de Hogares 2003
(3) Se entiende por mala calidad de vivienda, la precariedad de pisos, paredes y techos.
(4) "Principales Indicadores. Población y Vivienda año 2002". Dirección General de Estadística, Encuestas y Censo (DGEEC).

Fuente: Informe de la Consultoría: Apoyo a la Revisión del Marco Legal e Institucional del Sector Vivienda de Paraguay. Consultor Arq. Alberto de Guzmán Garcés - Asunción, Paraguay, 2004